


NUESTRA HISTORIA
La necesidad de reimaginar
"Recibimos los ecos del pasado en medio del barullo del futuro."
La historia de México Reimaginado comenzó mucho antes de que el proyecto existiera.
Comenzó con una pregunta que todavía nos acompaña:
¿Qué hacemos con aquello que heredamos?
Vivimos rodeados por canciones que parecen haber estado siempre con nosotros. Las escuchamos en las fiestas, en la calle, en la voz de nuestros abuelos y en las celebraciones populares. Parecen pertenecer al pasado, pero continúan formando parte de nuestra vida cotidiana.
Con el tiempo comprendimos que esas obras no eran piezas terminadas, sino conversaciones abiertas. Cada generación las interpreta desde su propio tiempo, incorpora nuevas influencias y descubre en ellas preguntas distintas. La tradición nunca ha permanecido inmóvil; siempre ha encontrado nuevas maneras de seguir viviendo.
Esa comprensión cambió nuestra forma de escuchar.
Dejamos de preguntarnos cómo conservar esas canciones exactamente como las recibimos y empezamos a preguntarnos cómo sonarían si continuaran escribiéndose hoy.
De esa pregunta nació México Reimaginado.
Desde 2023 desarrollamos una propuesta escénica que reúne investigación, creación musical e interdisciplinariedad para explorar las posibilidades contemporáneas del cancionero tradicional mexicano.
Cada obra parte de una herencia compartida y busca abrir una conversación con el presente. Así, canciones profundamente arraigadas en el imaginario mexicano —como La Bamba, La Bruja, La Llorona, El Cascabel, El Barzón o Arriba Pichátaro— encuentran nuevos caminos sin perder aquello que las mantiene vivas: su capacidad de seguir hablando con las personas.



Nuestro origen
México Reimaginado está integrado por músicos radicados en Colima unidos por una inquietud común: explorar la tradición como un espacio de creación y no únicamente de conservación.
Muy pronto descubrimos que la música no caminaba sola.
Cada nueva pregunta nos llevaba hacia otros lenguajes. La literatura comenzó a dialogar con los conciertos; la danza transformó la manera de habitar el escenario; la investigación documental amplió nuestra comprensión del patrimonio; el diseño visual y la improvisación terminaron formando parte natural del mismo proceso creativo.
El proyecto dejo de ser únicamente un ensamble musical y se transformo en un espacio donde conviven la tradición, la imaginación y el presente.
Un momento decisivo para este camino fue ser beneficiarios del programa Programa de Estimulo a la Creación y Desarrollo Artístico (PECDA) del Gobierno del Estado de Colima. Ese apoyo nos permitió dedicar tiempo y profundidad a la exploración interdisciplinaria.
Comprendimos entonces que nuestro trabajo no era solo interpretar canciones, sino crear experiencias que invitaran a otros a mirar la tradición desde distintos ángulos.
Nuestro trabajo consistía en tender puentes entre la tradición mexicana y la imaginación contemporánea.